Los cruceros son cada vez más populares, y las flotas son cada vez más modernas y con más servicios, hasta tal punto que los mismos barcos se convierten en el destino principal del viaje. Sin embargo, es importante combinar el barco adecuado con el itinerario:

  • En primer lugar, fíjate en la cantidad de pasajeros que pueden ir a bordo. Esto te indicará lo saturadas o no que pueden estar las zonas comunes. Aquí entra ya tu gusto personal, si te gusta conocer gente, o si por el contrario prefieres un viaje más tranquilo. Así, los cruceros más pequeños, hasta 250 pasajeros, pueden considerarse más íntimos. Estos son los adecuados para aquellos que desean disfrutar del itinerario y los lugares en los que se detiene el crucero.
  • Recuerda que en algunos viajes hay actividades más ceremoniales, en las que se requiere ir de etiqueta. Otros cruceros son más informales, y dejan más tiempo libre a los pasajeros para disfrutarlo a su gusto.
  • Otro punto importante son las cabinas. Échale un ojo a las fotos que ponemos a tu disposición, pues dicen mucho del espacio donde vas a dormir. Está claro que esto será más o menos importante en función del tipo de viaje. No es lo mismo una luna de miel, que un viaje con amigos.
  • Fíjate si tu paquete incluye el vuelo. Si no lo incluye, a veces, la misma naviera ofrece el vuelo complementario. Aunque es aconsejable que tú mismo busques tu propio vuelo, y compares.
  • Si tienes tendencia a marearte, recuerda que en la parte frontal y trasera se nota más movimiento cuando hay marejada. Intenta reservar en el centro.