Las compañías aéreas recomiendan no viajar en avión cuando el periodo de gestación supera las 36 semanas.

En cualquier caso, sea antes o después de esa fecha, la pasajera embarazada que decida viajar tendrá que firmar, antes de iniciar el vuelo, un deslinde de responsabilidad de la compañía ante posibles problemas que surjan derivados de su estado.